El ‘Dios de Israel’ vs el Derecho de los Pueblos…

 

La XXXVI Asamblea General de La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Culutra (UNESCO) celebrada el pasado mes de octubre concluyó con el reconocimiento de Palestina como Estado miembro de pleno derecho. Una decisión que no fue del agrado de Estados Unidos que suspendió inmediatamente los fondos que destinaba al organismo internacional.

Ahora, le toca el turno a Naciones Unidas que a finales de noviembre tendrá que emitir su decisión sobre la aceptación o no de Palestina como Estado Miembro nº 194. No obstante, los obstáculos siguen siendo múltiples y los hechos recientes nos  conducen en parte hacia  el análisis de los fundamentos religiosos del Estado de Israel, La Tierra Prometida…

El ‘Dios de Israel’,  la Religión, el ‘mandato’

Es importante clarificar las fundadas sospechas de todo tipo, que provoca el proceso histórico de la creación del Estado Judío desde 1948 -por poner una fecha visible que tiene antecedentes tremendos- hasta nuestros días y el previsible futuro…; así como el uso político-militar que se logra hacer del ‘Dios de Israel’, de la Religión, del ‘mandato’ y morales subsiguientes emanados de la voluntad del dios del talion; y de la composición y orgánica social, cultural y política que logra estructurar a nivel ‘nacional e internacional, la Economía militarizada -eso sí, democráticamente…- de la ocupación/anexión/expulsión de los territorios palestinos y el no cumplimiento ni reconocimiento de los Acuerdos del Derecho Internacional Público y las resoluciones de Naciones Unidas y sus distintas Agencias y organizaciones…; todo ello con el papel -¡jamás fue enigmático, siempre diáfano!- de sus aliados sistémicos (el propio sistema que define y consolida esa realidad formada por USA-Israel con la implicación directa y potente de sus magnates, sean del color que sea, y de todos sus intereses).

La reivindicación del Derecho de los Pueblos

El conflicto palestino-israelí, según todos los análisis empeñados en calcular la medición y ‘correlación de fuerzas’,  es un conflicto que ni la nuestra ni las generaciones futuras verán superado, incluso si se vuelven a celebrar esas conversaciones bilaterales y se firman Acuerdos de paz con el reconocimiento explícito del Derecho de los Pueblos para ser respetado por todos/as.

Los acontecimientos vividos en la segunda mitad del año 2011 avalan la importancia de una reflexión profunda, al menos para dejar de contribuir al engaño o confusión dominantes… que se reproduce en muchos medios de información y en los discursos generalizados que se lanzan y amplían desde las esferas del poder político y económico mundial.

El gran reto, para afrontar desde las raíces las claves verdaderas del Conflicto, recae sobre la Sociedad Civil Organizada y eso que llamamos -siempre ha de concretarse- la Comunidad Internacional que consciente de los términos del Problema -nadie a estas alturas puede ignorarlo- ha de tomar decisiones claras y firmes ante aquellos poderes que no por tender al absoluto tienen legitimidad ética y política -aún suponiendo que reclamaran algún tipo de legitimidad religiosa- y por las vías democráticas conocidas logren que la Condición Humana avance y emplee la racionalidad y la exigencias de valor de Los Derechos Humanos como sistema de convivencia, consiguiendo en ese proceso que se subsanen las felonías y los errores que están en el origen y que mantienen la continua degradación del horizonte de sentido histórico y del futuro.

Nos gustaría que aquellos poderes e instituciones que usan -convencidos o no- el llamado referente religioso como parte substancial de los mecanismos del Estado a la hora de constituir las estructuras de poder, aprendan la lección y consecuencias del sionismo religioso político con sus derivaciones y lleguen al convencimiento de que ni religiosamente es correcto manipular supuestamente a Dios y ‘lo suyo propio’ para ‘ordenar’ la vida colectiva de las sociedades basados en el dominio falso sobre las conciencias y abusando de las posibilidades que ofrecen los miedos para gobernar.

This entry was posted in Participación Ciudadana, Sociedad Civil. Bookmark the permalink.

One Response to El ‘Dios de Israel’ vs el Derecho de los Pueblos…

  1. Odilia Abreu says:

    Siempre que leo y/o escucho a Carmelo siento que no hay nada que añadir. Sin embargo, en esta ocasión me atrevo a escribir algunas líneas motivadas por “el referente religioso” al que denominaría también de “muro religioso”. Ése muro religioso que se esconde tras alambradas de espino, zanjas y arena es tan sólo un ejemplo de los muros ideológicos que se convierten en amenazas para la defensa de los Derechos Humanos. El mapamundi está plagado de vallas: en Estados Unidos, una barrera metálica de más de 1.100 kms de longitud y 5 metros ha sido erigida para impedir la entrada de inmigrantes; en España las vallas de Ceuta y Melilla protegen el bien estar del pueblo español ante la “invasión” africana”; en Pádua se levantó una valla metálica para aislar la urbanización de Agnelli donde reside la comunidad africana. Chipre, Corea, Palestina, Arabia Saudí, India, Sáhara son sólo algunos de los territorios cuya población sabe lo qué es vivir bajo la sombra y el peso de un muro.
    Ante este panorama y la ineficacia de la Comunidad Internacional me pregunto ¿Cuáles son los mecanismos y formas de lucha para que desde la Sociedad Civil Organizada se logren “derribar” dichos muchos y luchar en contra de las violaciones de derechos humanos que generan?

Comments are closed.